
La propuesta de Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos busca impulsar el uso de medios de pago digitales en México. Aunque el debate se ha concentrado principalmente en el uso de efectivo para bienes y servicios, la propuesta también plantea preguntas relevantes desde la perspectiva laboral.
Una de ellas es particularmente importante para las empresas: ¿podría llegar a afectar la posibilidad de pagar salarios en efectivo?
La iniciativa busca promover la adopción de medios de pago electrónicos y digitales y establecer condiciones para que puedan utilizarse en un mayor número de operaciones. Entre otras medidas, contempla obligaciones para proveedores de bienes y servicios y autoridades para habilitar infraestructura que permita recibir estos medios de pago.
La Cámara de Diputados aprobó el proyecto el 6 de octubre de 2026 y actualmente se encuentra en el Senado. Por tanto, todavía no es una ley vigente.
No.
La Ley Federal del Trabajo establece actualmente que el salario en efectivo debe pagarse en moneda de curso legal. También permite, previo consentimiento de la persona trabajadora, que el pago se realice mediante depósito bancario, tarjeta de débito, transferencia u otro medio electrónico.
Por lo tanto, la legislación laboral vigente reconoce expresamente el pago del salario en efectivo como una forma válida de pago.
Porque existe una posible interacción entre ambas regulaciones.
Si la nueva legislación llegara a establecer que determinados sectores o actividades deben utilizar exclusivamente medios de pago digitales, podría surgir la pregunta de si esa obligación alcanza únicamente a los pagos realizados por clientes y usuarios, o si podría tener alguna repercusión sobre otras operaciones realizadas por las empresas, incluido el pago a sus trabajadores.
En principio, la propuesta está orientada a los pagos digitales y electrónicos de bienes y servicios, y no modifica directamente el artículo 101 de la Ley Federal del Trabajo.
Por ello, no puede afirmarse actualmente que la iniciativa vaya a prohibir el pago de salarios en efectivo.
Por ahora, pueden continuar haciéndolo conforme a las reglas de la Ley Federal del Trabajo.
No existe, por la sola presentación o aprobación de la propuesta en la Cámara de Diputados, una nueva obligación laboral que obligue a todas las empresas a migrar el pago de nómina a medios electrónicos.
Sin embargo, las empresas que todavía utilizan esquemas de pago en efectivo deberían mantenerse atentas a la evolución de la legislación y, especialmente, a las disposiciones que puedan emitirse para determinar los sectores y actividades sujetos a mecanismos de pago exclusivamente digitales.
La propuesta de Ley de Economía Digital tampoco establece por sí misma una obligación general de que todas las personas trabajadoras reciban su salario en una cuenta bancaria.
Actualmente, la Ley Federal del Trabajo permite utilizar medios electrónicos para pagar el salario cuando existe consentimiento de la persona trabajadora.
Por ello, cualquier cambio en esta materia tendría que analizarse a partir del texto definitivo de la nueva legislación y de su relación con las disposiciones laborales vigentes.
Aquí es importante separar dos escenarios.
Si una empresa decide voluntariamente migrar del efectivo a una transferencia bancaria, deberá asegurarse de cumplir con las reglas laborales aplicables y de que el mecanismo permita acreditar correctamente el pago del salario.
En cambio, si en el futuro una disposición obligara a utilizar medios digitales para determinadas operaciones, las empresas tendrían que revisar sus procesos de nómina para determinar si esa obligación tiene alguna incidencia sobre su esquema de pago a trabajadores.
En ambos casos, será fundamental conservar evidencia suficiente del pago y de los conceptos que integran el salario.
No es necesario modificar de inmediato los esquemas de pago de nómina únicamente por la propuesta de Ley de Economía Digital.
Sin embargo, puede ser un buen momento para identificar qué trabajadores reciben actualmente su salario en efectivo, revisar los procedimientos utilizados para documentar esos pagos y evaluar la viabilidad de una eventual migración a medios electrónicos.
Para las empresas que todavía utilizan predominantemente efectivo, anticipar posibles cambios regulatorios puede ser útil; hacerlo sin esperar a conocer el texto definitivo y las reglas que eventualmente se emitan, en cambio, podría resultar prematuro.
Al momento de publicación de este artículo, el proyecto ya fue aprobado por la Cámara de Diputados y se encuentra en proceso legislativo en el Senado. Por ello, su contenido todavía puede modificarse y no constituye una obligación vigente para empresas o trabajadores.
Desde la perspectiva laboral, será especialmente importante observar si el texto definitivo mantiene la posibilidad de establecer sectores o actividades en los que el pago digital sea la única forma de pago y, en su caso, qué alcance tendrá esa obligación y cómo se relacionará con las reglas de pago de salarios previstas en la Ley Federal del Trabajo.
En EDA seguiremos de cerca el proceso legislativo y sus posibles implicaciones para las relaciones laborales y los procesos de nómina de las empresas.